La razón de escribir esta columna viene de haber leído esta ("Loquitas") y posteriormente esta ("El derecho a conectarse"), de la misma columnista. La ONU ha declarado que conectarse a internet es un nuevo derecho para toda la humanidad y que los gobiernos no tienen derecho a vetarlo o limitarlo, ni si quiera argumentando razones de segurridad nacional. Y más aún, se debe asegurar el anonimato de los cibernautas (cosa que nos quiere quitar la Ley Lleras). Desafortunadamente las reglas las ponen los intereses de los Estados Unidos de América y así como este país puede violar descaradamente acuerdos de la ONU, también impone mecanismos que violan la privacidad de los cibernautas como condición para darle vía libre a un TLC destructivo para una economía como la nuestra. (Sí, la ley Lleras se hizo por el TLC con EE.UU.)
Recuerdo hace varias semanas haber estado con unos amigos en un restaurante de comidas rápidas haciendo un descanso para luego volvernos a poner a trabajar en nuestros queridos y torturantes deberes universitarios. En el carro hacia el restaurante alcanzamos a pasar, por Villabel, y una mujer vociferaba frases escatológicas, y que Jesucristo, y que el fin del mundo y ya podremos imaginar lo demás. En el restaurante recordé esas frases, luego vi a mis amigos con sus BlackBerrys y vi mi iPhone, celulares tipo SmartPhone con conexión a internet totalmente funcional. Una amiga vio mi cara de reflexión y me preguntó en que pensaba y luego de un silencio, dije...
-Recordando a la señora que hablaba del fin del mundo allá en Villabel, y mirando que ahora todos tenemos nuestros celulares de última tecnología, pensé, hace unos años estas tecnologías eran comunes en el primer mundo pero ahora nosotros en paises tercermundistas tenemos la oportunidad de accedeer a ellas y si bien somos una porción privilegiada de la sociedad, sin duda en el futuro serán más y más los que tendrán estas oportunidades. Si el mundo se acaba mañana, nunca o en dos meses, creo que no está demás agradecer porque al menos tenemos esta oportunidad de estar conectados.
Ya existiendo planes de internet prepago tanto para celulares como para computadores y con la venida de la tecnología 4G (soprende el avance de la tecnología, hace tan poco tiempo empezamos a saborear las mieles de la tecnología 3G y ya se nos viene encima la 4G, hasta diez veces más rápida) la navegación por internet adquiere mayor importancia día tras día y su accesibilidad se incrementa de igual manera. Ya hay 45 millones de líneas de telefonía celular en Colombia (un celular por persona, aunque en realidad es que hay personas con más de una línea y otras que nunca en su vida han tocado un teléfono, pero es por cuestiones culturales) y poco a poco más líneas están migrando a la tecnología 3G. Ya tener un BlackBerry no es un lujo (además de que el equipo más económico de esta marca cuesta lo mismo que cualquier otro celular de gama media y se pueden conseguir hasta más baratos).
El estado Colombiano está haciendo su mejor esfuerzo para llevar la maravilla del siglo XIX, el internet, a tantos paisanos como sea posible. Esperemos también, que en la medida que sea necesaria podamos hacer buen uso de estas nuevas posibilidades.
Una opinión más personal... Siempre pensé que el Twitter era para gente con plan de datos. Bueno, desde que todos mis amigos tienen BlackBerrys y me obligaron a estar conectado desde mi celular todo el tiempo, aproveché para unirme a esta red social, probablemente la segunda más importante después de Facebook. La encuentro muy útil y la recomiendo, así no tengamos nada sobre qué "trinar" (o, creerse como el ilustrísimo Silvestre Dangond, quien después de haberse limpiado el trasero con billetes, escribir en el twitter que no hay nada mejor que está empantalonetao y viendo televisión en la cama un domingo, y lo peor, que a raíz de su fama, sabe que todo el mundo pensará que su trino es lo máximo. Ni Lady GaGa, autoproclamada the Monster Fame, haría eso.)
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