domingo, 24 de julio de 2011

Quiero brindar por mi gente sencilla

Les juro que hace dos años y medio me vienen a hablar sobre gente sencilla. Claro que muchos vimos en las clases de religión que María fue elegida por Dios para ser la madre de Jesús porque era una mujer humilde y sencilla pero a mi me importaba un pepino cómo era María.

Y muchos se definen así mismos como sencillos. La sencillez es la antítesis de lo complejo. Les soy sincero pero yo he vivido toda mi vida consciente de que los seres humanos somos complejos. Todo menos sencillos. La sencillez como virtud humana es una farsa así como la virtud en general. Todos somos y no somos a la vez.

No me vengan a decir que hay gente virtuosa. Sí, ustedes llámenlos virtuosos, yo les digo que son personas y punto, como tú o yo, que están viviendo ciertas circunstancias en su vida que les permite ser etiquetados como virtuosos. Yo también soy virtuoso. Soy honesto, paciente, temperante, empático y muy diligente. Pero nadie le presta atención a eso y no me interesa que a la gente le importe eso. A mis novios les advierto desde un buen comienzo que soy inestable, malgeniado, egoísta, inoportuno, mordaz y manipulador y en eso último me declaro un completo experto. Hay quienes sean tan virtuosos o tan defectuosos como yo, hay quienes tengan otras virtudes, hay quienes tengan otros defectos. Todo se trata de las circunstancias. Se trata de que tuviste unos padres que te apoyaban en todo, te compraron con mucho esfuerzo un violín de la calidad de los Stradivarius y llegaste a tocar al frente de aquel entonces primera dama de la nación Lina Moreno de Uribe. Se trata de que tocaste fondo y abrazaste el satanismo pero te arrepentiste y por tu fe te diste cuenta de que Dios te dio una nueva oportunidad y ahora eres multitudinariamente conocido como un iluminado guía espiritual. Eso en cuanto a la gente virtuosa, y que algunos dicen que son sencillos. Pero les digo, que puedo convencerlos de que esos dos que mencioné son muchísimo más complejos de lo que se imaginan. Y en cuanto a otros, que tuvieron circunstancias como ser producto de una violación, haber nacido en un hogar con problemas y mezclarte con gente acostumbrada a robar para luego acabar en un círculo vicioso en el hampa, otros tuvieron padres desprendidos que los dejaron sumirse en las maquinitas y ahora padecen de esquizofrenia. Otros, sencillamente tuvieron padres adictos al trabajo que nunca los apoyaron en nada y viven en una permanente inseguridad sobre si hacen las cosas bien o mal. Les digo que yo tengo un poco de todos esos casos, a la vez que todos nosotros tenemos un poco de ellos. Todo se trata de las circunstancias.

Entonces, nadie es sencillo. Hay circunstancias en las que dejamos salir un resquicio de sencillez. Algunos más que otros, en ocasiones más seguidas, quién sabe. Y eso da pie a creernos "sencillos". Hay quienes dicen que no ven sencillez en una persona, pero así como les puedo demostrar lo complejo que son lo que algunos de ustedes consideran sencillos, yo también les demostraré la sencillez que hay en los que ustedes creen que no lo son.

Se trata de circunstancias. Y desde luego, la manera en como queremos ver a la gente.

Ah, y el título... Viene de una canción, en cuyo estribillo se escucha esa frase. No quiero decir que la sencillez sea algo malo. Por eso, de paso, quiero brindar por mi gente sencilla. O bueno, que son sencillos más veces que nosotros.

miércoles, 13 de julio de 2011

Propaganda y matrimonio

Colombia estaría de moda un par de semanas donde la Corte Constitucional apruebe el matrimonio gay, sumado al mundial sub 20. Además, la exposición de Colombia en el museo Smithsonian de Washington DC, atrajo a más de un millón de asistentes, haciéndola más exitosa que la exposición mexicana.

Ahora al tema principal. Como activistas, es importante derrocar los mitos y abrir las mentes sin temor a lo que piensen de nosotros. Hacerles entender a las personas que la homosexualidad no es una desviación si no una orientación sexual reconocida por la OMS desde 1991. El movimiento de activismo pro LGBT (O el lobby gay como dicen algunos) ya lleva 2 siglos de existencia y apenas empezamos a cosechar los resultados de esta milenaria batalla que ha dejado toda clase de lágrimas y mártires regados por todo el mundo.

La Iglesia Católica Colombiana se ha pronunciado a través de su esbirro el monseñor Rubiano, presidente de la conferencia episcopal, sobre su visión de la homosexualidad y el matrimonio gay. Es la primera vez que escucho argumentos consistentes por parte de algún funcionario de la Iglesia, pero aún esos argumentos no convencen del todo y solo dan muestra de que la Iglesia sigue nostálgica del estado Confesional y espera que la voz y voto que ha tenido históricamente todavía sea tenida en cuenta.

El monseñor aludió que si bien existen estudios que indican que hijos de familias homoparentales crecen sanos e incluso más felices e inteligentes que los de familias tradicionales, igualmente existen estudios que demuestran lo contrario. Bueno. Existen estudios del mismo tipo en familias heterosexuales. Pero como la familia heterosexual tradicionalmente ha tenido el derecho a tener hijos porque la biología está de su lado, los estudios sencillamente no interesan. Miren a Colombia por ejemplo. Toda la población colombiana ha sido criada por familias heterosexuales, la mitad del país vive en la pobreza y en una antisociedad, mientras que las calificadoras de riesgo financiero solo le dan aval a los ricos para hacerse aún más ricos, y hacer una sociedad más viable para ellos y menos viable para los que no fueron tan afortunados.

Las familias homoparentales, han sido una realidad en Colombia desde hace cierto tiempo. En Valledupar se tienen testimonios, aunque muchos lo tacharían de chisme, dado el origen de las personas involucradas (y es entendible) de una familia homoparental conformada por dos mujeres, cuya hija se sabe que es heterosexual. Así empezamos a quebrar millones de mitos, empezando porque las lesbianas sí existen, los hijos de gays no se vuelven gays y la homosexualidad se da hasta en las "mejores" familias.

Si este caso se dio en un pueblo olvidado por Dios perdido en una cultura abominablemente machista e hipócritamente "admiradora" de las mujeres, imagínense los múltiples casos que hay en todo el país. Sin contar que la razón por la que le llegó la hora a la corte constitucional de dar el sí a la adopción y el matrimonio de parejas homosexuales, es porque una pareja conformada por dos lesbianas de Medellín demandó al ICBF por no permitir que la hija legítima de una de las mujeres (producto de un matrimonio fallido anterior) fuera adoptada por su compañera. El caso está desde hace varios años, y la corte ha venido aplazando su decisión. De igual manera personas como Piedad Córdoba, que apoyan estas legislaciones han sido sacadas del mapa político por funcionarios como el Procurador general de la nación, del que se sabe que es un católico recalcitrante que solía quemar libros "proscritos" como novelas de García Márquez o Biblias protestantes, cuando era estudiante de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga. Lo peor es que se dice que el procurador no estaba en capacidad de destituir Piedad Córdoba, pero como 3/4 del país si no la odian, les cae mal, nadie se inmuta.

Mandemos todas nuestras energías positivas a la espera de un sí, para que la situación de las familias homoparentales en Colombia finalmente se normalice y avancemos cada vez más hacia una sociedad más tolerante, madura e incluyente.

domingo, 3 de julio de 2011

Status quo

La expresión latina quiere decir el estado actual y tal como debe ser. Intentar reformar el status quo debe ser considerado un crimen.

En el viejo continente hay bastantes agitaciones. Falta que se sumen los chinos y los países asiáticos pobres, también los rusos. Por ahora, hay protestas en España y Grecia, sin contar las de los países africanos del norte y el Medio Oriente, del cual faltan Irán, Arabia Saudita y bueno, los inconformes de los Emiratos sencillamente emigran hacia lugares donde se sientan más cómodos, por que tienen la posibilidad.

También hace falta que nos sumemos acá en suramérica, los colombianos, venezolanos, ecuatorianos, bolivianos y peruanos, que somos los países más maltratados de suramérica. Los colombianos alimentamos descaradamente un status quo del cual nos quejamos constantemente pero pareciera que no queremos escapar. Que me encuentro un celular, una plata y puedo devolverlos? PAILAS, el que se lo encuentra se lo queda. Y no se quejen si la vida los trata mal. Bueno, esas son las actitudes que nos mantienen rezagados. Esa envidia y esa malicia indígena que nos obliga hacer caer al prójimo si el destino no puede. Y el domingo vamos a misa a darnos la paz.

Vivimos de apariencias, de la hipocresía, de las adulaciones. No soportamos una crítica, estar inconformes no es pecado pero el pecado es intentar cambiar las cosas para dejar de estar inconformes. Todo por culpa de la pereza mental en la que estamos sumidos gracias a nuestras costumbres. Defendemos sin cuestionar esas costumbres. No nos solidarizamos con los problemas de los demás. No digo que nos volvamos metiches, si no que teniendo la posibilidad de ayudar y aconsejar, ¿porqué no hacerlo? ¿Por qué no ceder el paso el la calle a otro automóvil? ¿Por qué no ceder el puesto a alguien que lo necesita en el bus? Uno está es para aprovecharse del otro, succionar todo lo que necesita como vampiros e irnos... Corrompemos a los que chupamos y ellos hacen lo mismo, y lo mismo y lo mismo. Y un círculo vicioso. Y hasta que no nos hagan lo mismo a nosotros no pasa nada.

Hoy en día disfrutamos de cosas que antes eran impensables, y se debe luchar, mantener la frente en alto para seguir con las conquistas. Nuestros adversarios también tendrán preparados sus arsenales, pero solo la perseverancia nos llevará hasta nuestras metas. Nada se obtiene quedándose de brazos cruzados. Yo me voy a luchar, esperar a que todo me lo den de regalo es para mediocres.