Yo soy un pequeño ignorante, puedo estar a tu lado, atrás de ti o me ves pasar en el centro, en la zona rosa o en la universidad.
jueves, 21 de abril de 2011
Tierras sin derecho a Dios
En un estado laico, el gobierno no debe subsidiar actividades religiosas. En cierto lugar olvidado de Dios, un departamento tuvo la suerte de tener un gobernador evangélico, al igual que el alcalde de la capital del susodicho departamento. El asunto es que dejaron de pasarle fondos a la iglesia, de modo que las míticas procesiones de esta capital poco recordada por Dios van a tener inconvenientes. Sin embargo, no entiendo qué tan costoso es pasear un montón de estatuas por las calles céntricas de un pueblo donde la mitad de la población es hipócrita, un cuarto es fervientemente católica y el otro cuarto es fervientemente evangélica. Y las razones por las cuales el gobernador y el alcalde no están apoyando las celebraciones de semana santa, no es porque están tomando en cuenta el principio constitucional del estado laico, si no por que no comulgan con las tradiciones católicas. Es así de sencillo. Si los colombianos siguiéramos la constitución, sobre todo el estado que la crea, la promueve y modifica, el país sería muy distinto, y desde hace rato la semana santa no sería subsidiada por el gobierno en muchos lugares. Afortunadamente esta capital poco recordada por Dios tiene una clase alta muy comprometida y generosa con los asuntos eclesiásticos, como si por regalarle aires acondicionados a una iglesia Dios te otorgará el cielo, aunque prefiero ser de buena fe en este caso, y el donante lo hizo porque quería que la iglesia estuviera a la altura de las más cachetosas de Barranquilla y porque por alguna misteriosa razón la gente no se acostumbra a que en la costa hace calor, pero si se pueden acostumbrar fácilmente al espectáculo nacional que exhiben los medios diariamente, con muertes, masacres, chismes, y abusos.
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